Verifactu es el sistema con el que Hacienda quiere que el software de facturación garantice que cada factura es íntegra, trazable y no se ha alterado después de emitirla. Afecta al programa con el que facturas, no solo a tu forma de facturar. Por eso la pregunta que más nos hacen es práctica: ¿mi Odoo está preparado, y cuándo tiene que estarlo?
Las fechas, tal como están hoy
Aquí se mezclan dos normas distintas, y conviene separarlas.
Verifactu. El calendario que está en el BOE lo fijó el Real Decreto-ley 15/2025, de 2 de diciembre:
- 1 de enero de 2027 para las empresas que tributan por el Impuesto sobre Sociedades.
- 1 de julio de 2027 para el resto de obligados, entre ellos los autónomos.
El 5 de octubre de 2026, el Ministerio de Hacienda publicó una nota en la que anuncia su intención de aplazar todas las obligaciones pendientes de Verifactu hasta octubre de 2028. Lo justifica en que quiere hacerlas coincidir con la factura electrónica obligatoria de las empresas que facturan menos de 8 millones de euros. Pero es una previsión: a fecha de hoy no se ha publicado ninguna norma que la apruebe, y el texto del reglamento en el BOE sigue con las fechas de 2027.
Factura electrónica entre empresas. Esta sí tiene su calendario en el BOE: el Real Decreto 238/2026 y la Orden HAC/1028/2026, que entró en vigor el 6 de octubre de 2026. Desde esa fecha cuentan los plazos:
- Octubre de 2027: empresas con un volumen de operaciones de más de 8 millones de euros.
- Octubre de 2028: el resto de empresas y autónomos.
De ahí sale la cifra de los 8 millones: es el umbral de la factura electrónica, no de Verifactu.
Nuestra recomendación es sencilla: prepara el sistema como si la fecha de Verifactu fuera enero de 2027. Si el aplazamiento se aprueba, habrás ganado tiempo para probar con calma y para preparar a la vez la factura electrónica. Si no se aprueba, estarás a tiempo.
Qué exige Verifactu al software
Sin entrar en el detalle técnico, un sistema de facturación que cumpla Verifactu tiene que:
- Generar un registro de cada factura con un formato fijado por Hacienda, en el momento de emitirla.
- Encadenar los registros con una huella (hash) que enlaza cada factura con la anterior, de modo que no se pueda borrar ni modificar una sin que se note.
- Incluir un código QR en la factura para que el cliente pueda comprobarla en la sede de la Agencia Tributaria.
- Enviar los registros a la Agencia Tributaria, en la modalidad Verifactu, o conservarlos con garantías de inalterabilidad, en la otra modalidad prevista.
- Controlar las rectificaciones y anulaciones, que también generan su propio registro.
Esto afecta a todo lo que emita facturas: la facturación del ERP, el punto de venta y cualquier aplicación externa que facture en tu nombre.
Y Odoo Community, ¿lo cubre?
Sí. Odoo publica el módulo de Verifactu para la localización española con licencia LGPL, es decir, dentro de Odoo Community, sin necesidad de Enterprise. Hay también un módulo específico para el punto de venta.
Que el módulo exista no significa que tu sistema esté listo. Lo que suele hacer falta:
- Tener una versión de Odoo y una localización española actualizadas. El módulo depende de que la contabilidad española esté bien configurada.
- Configurar el certificado electrónico de la empresa para la comunicación con la Agencia Tributaria.
- Revisar las series de facturación y cómo se numeran rectificativas y facturas simplificadas.
- Revisar los desarrollos propios que toquen la facturación: un módulo a medida que modifique facturas ya emitidas puede chocar con la inalterabilidad que exige Verifactu.
- Revisar las integraciones: si una tienda online, una plataforma de reservas o un sistema externo crean facturas en Odoo, hay que comprobar que pasan por el mismo circuito.
- Probar en un entorno de pruebas antes de activarlo en producción, incluidas las anulaciones y rectificaciones.
Los errores más habituales
- Pensar que es un tema solo de la gestoría. Verifactu va del programa que emite las facturas. La gestoría puede asesorarte, pero el sistema lo tienes que adaptar tú o tu proveedor.
- Facturar desde varios sitios. Un Excel o una plantilla de Word para «algunas facturas» deja de ser una opción.
- Esperar al último trimestre. Las actualizaciones de versión y las pruebas llevan semanas, sobre todo si hay desarrollos propios.
- Olvidar el punto de venta. Los tiques de un TPV también son facturas a efectos de Verifactu.
Cómo lo hacemos en cōab
En las instalaciones que mantenemos, revisamos versión, localización, certificados, series y desarrollos, y activamos Verifactu primero en pruebas. Si tu sistema está en cōab Cloud Suite o lo administramos en tu propio servidor, la actualización forma parte del mantenimiento.
Si no sabes en qué punto está tu Odoo, escríbenos: te decimos qué falta y cuánto tiempo lleva, antes de que la fecha se te eche encima. Y si tu sistema es otro, también: te contamos qué supondría pasar a Odoo Community con la facturación y la contabilidad ya preparadas.